El Mañana

domingo, 26 de mayo de 2019

La tarde 20 abril, 2019

Viven Viacrucis entre lágrimas

Los neolaredense vivieron como si fuera real el sufrimiento de Jesús en el camino rumbo a la cruz

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Por Alma Piña

Cientos de fieles católicos participaron en el Viacrucis de la Catedral del Espíritu Santo ayer por la mañana, y presenciaron la representación de la crucificción de Jesucristo.

Con latigazos, insultos y humillaciones, se vivió paso a paso la Pasión de Cristo, recreada por la comunidad religiosa de la Catedral, los cuales marcharon sobre Avenida Guerrero, hasta llegar a Avenida Reforma.

La representación con fuertes escenas, conmovió a los presentes, algunos con lágrimas en los ojos continuaron marchando junto a Jesús, como sí se tratara del acontecimiento real.

Para la representación de Jesucristo, fue el joven Fernando Zimbrón González, estudiante de 21 años de la carrera Comercio Internacional en el Tec Milenio, quien por primera vez representó a Jesús en el Viacrucis, el cual desde semanas atrás se preparó junto a sus demás compañeros.

El recorrido además de largo, fue intenso, por los azotes que los guardias daban al joven que personificaba a Jesús.

En algunas estaciones se detuvo el Viacrucis, y en una de ellas el joven Jesús cayó, fue sobre la Avenida Guerrero y Coahuila, donde Jesús quedó sin fuerzas.

Más adelante, frente al monumento a Fundadores, cayó de nuevo Jesús de rodillas, lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado”. Entonces empezarán a decirles a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a las colinas: “Cubrirnos”; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?”.

Posteriormente el Viacrucis continuó su camino rumbo al atrio de la Catedral, donde fue crucificado frente a decenas de fieles católicos.