Monterrey

Casa de Aramberri será restaurante luego de horrendo crimen

La casa donde sucedió uno de los crímenes más sonados de Monterrey cobrará vida
sábado, 3 de julio de 2021 · 15:33

La Casa de Aramberri, que se ubica en Monterrey, don de hace 88 años se  registró un horrendo crimen de dos mujeres, está por convertirse en restaurante.

El homicidio sucedió un 5 de abril de 1933 y estremeció a toda la comunidad, por lo que la vivienda fue abandonada y ha permanecido así desde entonces.

A decir de testigos y personal que actualmente da mantenimiento y limpieza al domicilio de la calle Aramberri número 1026, casi esquina con Diego de Montemayor, en el municipio de Monterrey, la vivienda cobrará vida en breve. Esto lo confirmaron al portal POSTA.

“Propietarios del lugar, evitan dar declaraciones, el trabajador dijo que iniciaron el retiro de escombro y limpieza desde hace dos semanas, por lo que el acondicionamiento del negocio podría estar listo en al menos dos meses”, escriben.

Un trabajador aseguró que será un restaurante y que desde hace dos semanas ya trabajan en el lugar que por 88 años ha permanecido en el abandono y conservando la misma fachada.

En la casa de Aramberri fueron asesinadas dos mujeres que eran madre e hija. La propiedad ubicada en el municipio de Monterrey cuenta con una extensión de 250 metros de terreno y 100 metros de construcción.

Sólo el interior sería remodelado y la fachada permanecerá igual, aseguró el empleado.

La casa de Aramberri siempre ha causado curiosidad y más ahora que podría ser visitada de nueva cuenta. Citadinos y visitantes acuden a ver y tomarse fotos en la vivienda que "cuenta" una de las leyendas más sonadas de Nuevo León.

 

LA HISTORIA DE LA CASA DE ARAMBERRI

Según el portal Nómada así sucedieron los hechos:
 El crimen de la Casa de Aramberri dio paso a una de las leyendas más conocidas de Monterrey.

El 5 de abril de 1933 ocurrió en el Centro de Monterrey un macabro crimen que dejó una marca en la sociedad regiomontana de ese entonces: dos mujeres, madre e hija, fueron asesinadas con saña dentro de su propia casa.

Las víctimas

Las víctimas eran Doña Antonia Lozano (54 años) y su hija Florinda (19 años), quienes fueron víctimas de un brutal ataque dentro de su domicilio, ubicado en la calle Aramberri #1026, casi esquina con Diego de Montemayor.

Don Delfino Montemayor, el padre de familia, era trabajador de la Fundidora de Monterrey. Ese día se fue a trabajar como un día cualquiera, pero con el paso de las horas sufriría el peor golpe de su vida: al regresar a casa se topó con una escena terrorífica: su esposa e hija habían sido brutalmente asesinadas.

Había sangre por todos lados. Trascendió que ambas mujeres fueron violadas y asesinadas con armas blancas, al grado de quedar casi decapitadas.

La sociedad quedó horrorizada con lo que decían los periódicos, mientras que los policías e investigadores quedaron impactados ante el nivel de violencia.

Tras realizar las necropsias, los cuerpos de Doña Antonia y la joven Florinda fueron enterrados en el Panteón de Dolores.

Los investigadores analizaron la casona y todos los elementos en ella.

Lo primero que les llamó la atención fue que no había marcas de forzaduras en la puerta; de alguna manera el o los asesinos entraron con el consentimiento de las víctimas.

Asimismo, confirmaron que había objetos faltantes, por lo que el móvil del robo estaba presente.

Pero el principal indicio para dar con los responsables llegó de manera increíble: un loro dio el nombre de uno de los asesinos.

Como lo lee, un loro que la familia tenía dentro de la casa, comenzó a decir una frase de manera frenética y repetitiva: “¡No me mates Gabriel, no me mates!”.

Este fue un gran punto de partida. Los detectives comenzaron a realizar la investigación y lograron dar con un sobrino de la familia, llamado precisamente Gabriel Villarreal.

De inmediato fue detenido y confesó haber cometido el crimen en la Casa de Aramberri, en compañía de dos personas más, quienes también fueron detenidos.